Luxación recidivante de rótula



Luxación recidivante de rótula

La rótula es un hueso sesamoideo de la articulación de la rodilla imprescindible para el correcto funcionamiento del aparato extensor. Tiene una inserción proximal con el tendón cuadricipital y una inserción distal con el tendón rotuliano. La estabilidad mediolateral de la rótula viene dada
por el ligamento fémoropateral medial (LFPM) y fémoropateral lateral (LFPM).

La luxación de rótula es una patología muy limitante para un deportista y que incluso puede incapacitar para realizar las actividades de la vida diaria. El probabilidad de recurrencia después de una luxación primaria es del 40%, si bien este porcentaje depende de la presencia de una serie de factures predisponentes que pueden incrementar este porcentaje. Algunos de estos factores son la rótula alta, displasias de la troclea femoral o alteraciones axiales del esqueleto.

Clásicamente, el objetivo en el tratamiento de esta patología ha sido la corrección de estas alteraciones anatómicas, lo que llevó a la realización de grandes cirugías con osteotomías y grandes retensados musculares. Estas cirugías tenían un postoperatorio muy doloroso y en muchas ocasiones dejaban secuelas en forma de limitación a la movilidad o dolor residual, incapacitando para la actividad deportiva.

En la última década, gracias a la mejora de las técnicas de imagen, se ha objetivado que en el 90% de los pacientes con luxación de rótula tiene una rotura del LFPM. Estos hallazgos sirvieron para incrementar elo interese de técnicas de reconstrucción de dicho ligamento. En los últimos 6 años hemos estado utilizado la técnica de reconstrucción de LFPM con autoinjerto de recto interno y los resultados obtenidos han sido muy superiores a las técnicas clásicas, permitiendo la reincorporación a las actividades deportivas en 3-4 meses y con tasas de recidiva cercanas a 0%.


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